Tema 41
Arrecifes artificiales
Estructuras hundidas a propósito para dar a la vida marina algo a lo que agarrarse.
En fondos de arena sin relieve, el factor que limita la vida suele ser la falta de superficie dura. Al hundir estructuras —bloques de hormigón diseñados para ello, barcos previamente descontaminados, módulos cerámicos— se ofrece un sustrato donde se fijan algas, esponjas y corales, y detrás llegan los peces.
No todo vale. Los experimentos con neumáticos de los años setenta acabaron mal: se soltaron, contaminaron y dañaron arrecifes naturales. Un buen arrecife artificial exige materiales inertes, anclaje firme y un diseño con huecos de tamaños variados. Y conviene recordar que concentra la vida existente más de lo que la crea: si se pesca intensivamente encima, el efecto puede ser incluso negativo.