Tema 11
Medusas
Un 95 % de agua, sin cerebro ni corazón, y llevan más de 500 millones de años funcionando perfectamente.
La medusa no tiene un cerebro central: coordina sus movimientos con una red nerviosa repartida por todo el cuerpo. Se desplaza contrayendo su campana como un paraguas que se abre y se cierra, un método de propulsión tan eficiente que consume menos energía por distancia que casi cualquier otro animal marino.
Sus tentáculos están cubiertos de cnidocitos, cápsulas que disparan un filamento urticante en milisegundos al detectar contacto. Es un mecanismo puramente mecánico: se dispara aunque el animal esté muerto, y por eso una medusa varada en la arena todavía puede picar.
Su ciclo vital sorprende aún más. Muchas especies alternan una fase de pólipo fijo al fondo con la fase de medusa que conocemos, y una en concreto, Turritopsis dohrnii, puede revertir su desarrollo y volver al estado de pólipo, lo que le ha valido el apodo de medusa inmortal.