Tema 23
Branquias
Respirar bajo el agua exige extraer un gas que allí escasea: el oxígeno disuelto es unas 30 veces menos abundante que en el aire.
Las branquias resuelven el problema con superficie. Están formadas por filamentos finísimos, muy vascularizados y plegados, que multiplican el área de contacto con el agua en un espacio muy pequeño.
El truco fino está en la dirección del flujo: la sangre circula en sentido contrario al del agua. Gracias a este intercambio a contracorriente, la sangre siempre se encuentra con agua algo más rica en oxígeno que ella misma, y así puede seguir captándolo a lo largo de todo el recorrido. Con este sistema, un pez puede extraer alrededor del 80 % del oxígeno disponible, mucho más de lo que consiguen nuestros pulmones con el aire.