Tema 26
Ampollas de Lorenzini
Los tiburones detectan campos eléctricos. Pueden encontrar a un pez enterrado en la arena sin verlo ni olerlo.
El hocico de tiburones y rayas está salpicado de poros que conducen a unas cavidades llenas de un gel conductor: las ampollas de Lorenzini. Son electrorreceptores de una sensibilidad extrema, capaces de percibir campos del orden de una milmillonésima de voltio por centímetro.
Todo animal vivo genera un campo eléctrico débil al contraer sus músculos, incluso al respirar. Por eso un tiburón puede localizar una presa oculta bajo el sedimento. En los últimos metros del ataque, cuando cierra los ojos o los protege con una membrana, este sentido es el que guía la mordida.